Para hacer gimnasia prenatal no es preciso saber nadar. A partir del 4 mes de embarazo y hasta el último de la gestación puedes beneficiarte del ejercicio acuático. Ten en cuenta que las lecciones siempre se desarrollan en el lado planito de las piscinas… ah y puedes prevenir a tu entrenador(a) de que no deseas ir al lado hondo de ésta.
2. Gana confianza en ti misma.
Para las futuras mamás que temen un poco al agua, las clases de gimnasia prenatal son una buena oportunidad para reconciliarse con ella. Después de unas pocas clases, la futura mamá ganará confianza y se sentirá segura en el agua. Por esto, muchas mujeres jóvenes que no sabían nadar antes de su embarazo, toman la decisión de aprender después del parto…
3. Se puede practicar en pareja.
La gimnasia prenatal se dirige también al futuro papá, su participación en estas clases le creará lazos muy fuertes con su bebé. Además, los futuros papás que asisten a los cursos se muestran más abiertos y preparados para el momento del parto.
4. Te sentirás ligera como una pluma.
Cuando el embarazo avanza y los kilos representan un peso extra, la distensión que te proporciona la piscina te permitirá sentir un verdadero alivio: ¡en el agua uno no pesa más que una décima de su peso cuando esta acostado!
5. Sufrirás menos de calambres en las piernas.
Las mujeres en cinta tienden a padecer de calambres. El uso de la piscina favorece la buena circulación sanguínea, hecho que evita una buena parte de los calambres así como la sensación de tener las piernas muy pesadas.
6. Aprenderás a respirar.
En toda práctica deportiva la respiración es la clave del éxito. Lo mismo podemos decir del momento del parto pues en ese momento la respiración juega un papel definitivo. La práctica de la gimnasia acuática se convierte en una actividad ideal para aprender a respirar en el momento del parto. Bajo el agua, con la resistencia natural que ejerce el líquido, puedes aprender a expirar de manera mas larga, hecho que te permitirá, a su vez, una inspiración más profunda y más completa…
7. Ejercitarás los músculos que van a trabajar fuerte en el momento del
parto.
En una clase de gimnasia prenatal se practican diferentes actividades que ejercitan los músculos de la pelvis y del perineo, lo cual prepara tu cuerpo para el trabajo de parto.
8. Ganarás amigas.
Conocerás a otras futuras mamás con quienes puedes crear una verdadera “red” de información útil: médicos, pediatras, niñeras, además de dónde encontrar los artículos útiles para tu maternidad y para el futuro bebé.
Así que…futuras mamás: ¡a disfrutar del agua!